CIUDAD DE MÉXICO, POR EL MUNDO, TANUGARCIA

La razón de la alegría en las vecindades

Pasillos largos, la mayoría con una escalera en medio, colores vivos, techos altos y casi siempre una virgen para adorar, forman parte del escenario de las vecindades. Pero alguna vez ¿Imaginaste cómo era la vida allí, hace unos años?

14c379_773e75c91abf444682bde01c16a2671e~mv2_d_5043_3362_s_4_2-2

Esa misma pregunta me hice yo cuando entré por primera vez a una vecindad en México y para ser sincera: sentí magia. Evidentemente esas paredes guardaban mucha historia.

Si bien existen en otros países, las del país azteca son realmente alucinantes.

Caminando por las calles del centro de la Ciudad de México, se encuentran este tipo de viviendas que datan de la época colonial y que aún persisten en la actualidad. Se caracterizan por ser muy pequeñas, con una habitación, un baño, una cocina, y un patio. Comparten azoteas con áreas de lavaderos y jaulas de tendido. Y aunque cuesta pensarlo, en esos escasos 30-40 metros vivían (incluso hoy viven) familias de bajos recursos. Vecinos que formaban parte de una comunidad, con un denominador común: “habitar juntos”.

Y no es broma… ese “habitar juntos”, significa que así visites dos días una vecindad, habrás conocido a la que señora que le pone flores a la virgen o al vecino que saca la basura y seguro te regala un “buenos días”.

Es que claro… al ser un pasillo largo, por el que todos entran y salen, inevitablemente terminas conociendo sus caras, sus profesiones, sus tiempos y su vida en sí. Para ser más específicos, formas parte de una gran familia.

14c379_2b21d0fa1bac406b8c516e30daee5bc0~mv2_d_4885_3257_s_4_2-2

Pero las vecindades, tienen algo más interesante aún: sus costumbres. Desde sus comienzos se mantienen vivas, y por eso, me di a la tarea de investigar cómo transcurre el día a día allí.

Cada mañana, muy temprano (antes de que los vecinos salgan a trabajar), se anuncia con un grito bien fuerte: “¡El gas!”, y esto significa que llega un camión con mangueras, para quienes necesiten recargar sus tanques. Al rato sonará la campanita y significa que el recogedor de la basura ya llegó. Es momento de correr, porque sólo esperan unos minutos.
Para ese entonces,  ya comienza a verse más movimiento en la vecindad de quienes salen a cumplir con sus obligaciones. Más tarde, llegará el repartidor de agua. Las mujeres en algún momento saldrán a hacer sus compras, porque los hombres ya salieron a trabajar. Los niños van al colegio. El chisme surgirá en los lavaderos, o mientras cuelgan la ropa en los tendederos. Será el momento justo para intercambiar unas palabras con la vecina, y comentar el día. Más tarde los pequeños regresarán del colegio, y el pasillo será su parque de diversiones. Y cuando anochece, será hora de entrar a este pequeño hogar lleno de amor.

Y así, transcurre la vida en las vecindades… No son sólo un estilo de vivienda, sino un estilo de vida. Y si bien en comienzan a rodearse de grandes edificios lujosos y modernos, se resisten a desaparecer.

Si visitas México, ¡no dejes de conocer las vecindades!

14c379_d7891706700d4962ae336f3d445e8ede~mv2_d_5047_3365_s_4_2-2

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s